Cuando el abuelo Eduardo Reyes abrió su primer taller en Ibarra, un espacio sencillo donde la disciplina, la creatividad y el amor por el oficio marcaron el camino de toda una familia. En 1969, se trasladó a Quito junto a sus diez hijos, y tres de ellos decidieron continuar con la tradición, fundando su propio negocio en la Av. 10 de Agosto bajo el nombre Gráficas Reyes.
Con el paso del tiempo, cada uno tomó su propio rumbo, mientras el legado continuó con la creación de Gráficas España, liderada por su hijo Edwin Reyes, quien mantuvo vivos los valores del trabajo bien hecho y de calidad. Allí, Edwin transmitió su conocimiento y experiencia a su hijo, quien con el tiempo emprendió su propio camino y fundó su imprenta Tinta Fina, donde seguimos el legado familiar con tecnología moderna, procesos profesionales y el mismo compromiso que nos enseñó el abuelo: imprimir con calidad, responsabilidad y respeto por cada cliente.
Hoy, como herederos de esta historia, mantenemos vivo el oficio y miramos al futuro con la esperanza de que las nuevas generaciones continúen este legado familiar, preservando los valores que nos han acompañado desde el inicio.